TRANSPLANTE DE CÓRNEAS, LA SOLARIDAD PUESTA A PRUEBA.

 por Dr. Alonso Rodríguez.

A pesar que toda persona podría donarlas, ya que no se requiere tipificación de grupo sanguíneo ni requisitos de edad, siempre faltan donantes.

Se estima que hasta 10 millones de personas sufren de ceguera corneal. A nivel mundial, esta es la segunda causa más frecuente de ceguera adquirida, después de la catarata. En el mundo se realizan aproximadamente 100.000 trasplantes al año debido a la falta de acceso a tejido donante, lo que se ha descrito como una crisis internacional en salud pública.

La córnea es la capa transparente más anterior del ojo y actúa como su principal superficie refractiva. Para lograr una visión óptima, todas las capas de la córnea deben tener una forma y curvatura normales y no tener áreas opacas.

Muchas enfermedades se logran manejar con tratamiento médico, pero un número importante de pacientes requiere un trasplante de córneas, ya sea de todas sus capas o sólo de las afectadas por la enfermedad.

Las principales patologías en las que se indica el trasplante en países desarrollados son: Quératocono, Queratopatía Bulosa, Distrofia Endotelial de Fuch’s y Enfermedad Herpética. En Chile se agregan otras causas como el trauma ocular, las úlceras corneales infecciosas y las cicatrices corneales residuales.

“Más del 90% de los trasplantes corneales son exitosos. La sobrevida al año del trasplante (incluyendo todas las indicaciones) es de 91.2%. Algunas condiciones como el quératocono tienen tasas de éxito aún mayores, de 98.1%. Estos datos lo colocan como el injerto sólido de mejor sobrevida, con tasas de éxito similares a las del trasplante renal y superiores al cardíaco o hepático. En algunas situaciones específicas, como en los trasplantes considerados de alto riesgo, el éxito de estos trasplantes puede ser menor”, explica el Dr. Alonso Rodríguez, cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

“Pese a las positivas estadísticas, la causa principal de falla del trasplante sigue siendo el rechazo inmune. El 32% de los fracasos de los injertos corneales se deben al rechazo. Sin embargo, muchos de estos ojos se pueden recuperar al repetir el trasplante”, agrega el doctor Rodriguez.

“El gran adelanto que han experimentado los trasplantes corneales en los últimos años es la posibilidad de trasplantar selectivamente sólo la capa enferma de la córnea, en vez de todo el espesor de ella como hasta hace poco realizábamos como única alternativa. De esta forma, en la actualidad, mediante la Queratoplastía Lamelar podemos cambiar únicamente lo enfermo mientras preservamos las capas sanas de la córnea, reduciendo así en muchos casos el rechazo inmunológico”, explica el doctor Rodriguez.

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