SALUD VISUAL EN VERANO.

 por Dres. Matus, Mánques, Santidrián

La exposición acumulativa a radiación solar en los ojos puede provocar desde simples irritaciones hasta lesiones degenerativas y tumorales.

La llegada del verano trae consigo múltiples beneficios para la calidad de vida. La mayor cantidad de horas de luz y el buen clima invitan a realizar actividades al aire libre y, como consecuencia, a pasar muchas horas expuestos al sol. Ya existe cierta conciencia creada de que hay que proteger la piel mediante el uso de filtros solares, pero no pasa lo mismo con el cuidado que debe darse a los ojos frente al sol.

La primera y más importante protección natural son los propios párpados. Esta piel, que es la más delgada del cuerpo, cumple la función de aislar a los ojos de las amenazas medioambientales, y muy particularmente, de la radiación solar. El movimiento permanente de los párpados lubrica el ojo y lo mantiene a salvo. Pero esa pequeña área de piel sufre también los devastadores efectos de la radiación solar.

“Al igual que para los ojos, la exposición solar de los párpados puede resultar profundamente dañina. La principal enfermedad a prevenir tiene relación con el cáncer de piel, siendo las regiones palpebrales y perioculares las más sensibles. Es por esta razón, que junto con el uso de lentes de sol y gorros con visera para la protección de los ojos, debiéramos preocuparnos del uso de protectores solares”, explica el Doctor Gonzalo Matus, cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

“La radiación ultravioleta provoca patologías superficiales que afectan la conjuntiva y que pueden producir lesiones malignas. Se pueden desarrollar tejidos anormales que crecen en el ojo como es el caso de las Pterigion (tela que invade la córnea), las Pinguéculas (nódulos) o hiperpigmentacion es dentro de la superficie del ojo. Por ejemplo, puede provocar que una peca del ojo se pigmente aún más”, explica el Dr. Patricio Santidrián, Cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

CÁNCER DE PIEL Y TUMORES OCULARES

La doctora María Eliana Mánquez, especialista en oncología ocular, explica que “la exposición acumulativa a radiación UV proveniente del sol, puede generar problemas oftalmológicos muy variables, desde simple irritación a lesiones degenerativas y tumorales, estas últimas con riesgo de diseminación y metástasis”.

Agrega que “si bien la incidencia de tumores oculares es baja, ha habido un aumento en el número de ellos a nivel mundial, en parte atribuible a una mayor exposición a radiación UV. Hoy en día es recomendable el uso de lentes con filtro UV mayor a 95%, en pacientes de todas las edades. Más aún en aquellas personas que realizan actividades al aire libre.Tal como los dermatólogos, los oftalmólogos recomendamos el uso de filtros y protección solar, evitar exposición entre las 10.00 y las 16.00hrs. y el especial cuidado de los niños y generaciones más jóvenes”, puntualiza la Doctora Mánquez.

Los ojos son 20 veces más sensibles que la piel frente a los rayos del sol. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre las 10.00 y las 14.00 horas se recibe el 60 por ciento de la exposición a la radiación UV diaria. Es por eso que en dicho período de tiempo es que somos más susceptibles a sufrir algún tipo de lesión actínica. “Dentro de los daños que puede causar la exposición de los ojos a la luz solar están las Queratitis, que son quemaduras de la superficie ocular (córnea) que se pueden producir por falta de protección y que se manifiesta con dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos. Además, se pueden presentar quemaduras agudas en la retina, que pueden dañar la visión de forma permanente. Otras lesiones provocadas por los rayos UV del sol pueden ser las conjuntivitis, así como también en el largo plazo, Cataratas y Degeneración Macular entre otras”, indica el Doctor Gonzalo Matus.

CATARATAS Y DMRE

Dado que la radiación solar absorbida por nuestra piel y los ojos es acumulativa, la exposición al sol es aún más peligrosa para las personas de mayor edad.

“La exposición a rayos UV es completamente dañina para nuestros ojos. Muchas veces no nos damos cuenta de este daño de forma inmediata. Sin embargo, con el paso del tiempo, el habernos expuesto al sol sin las precauciones necesarias, asociado a otros factores de riesgo propios de cada persona, como Diabetes, Hipertensión, entre otras enfermedades crónicas, pueden gatillar lentamente la aparición de patologías como la Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE) y/ o Cataratas. Es por ello que siempre recomendamos la prevención a través del uso de protectores oculares, como también la visita periódica al oftalmólogo”, explica el Doctor Matus..

FOTOENVEJECIMIENTO

El rostro es una de las zonas más expuestas al sol durante todo el año. Y es justamente la piel más delgada, la de los párpados, aquella que más delata la acumulación de radiación solar. Ésta debilita las fibras de colágeno, que aportan elasticidad a la piel y es entonces que la mirada comienza a verse añosa y cansada.

“El sol provoca un envejecimiento prematuro de la piel. Al ir destruyendo el colágeno, va perdiendo tonicidad. La piel comienza a sobrar y caen los pliegues que tapan el eje visual”, explica el Doctor Patricio Santidrián, cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

TIPS DE PREVENCIÓN

Se recomienda usar protector solar en el rostro, evitando la zona de los párpados si se va a hacer deporte ya que con el sudor suele escurrir sobre los ojos y puede resultar muy irritante.

Es indispensable proteger la visión de los niños con viseras adecuadas. Se recomienda el uso de lentes de sol a partir de la edad en que se sientan cómodos de portarlos.

El uso de lentes de sol con filtro UV sobre 95% es la mejor manera de proteger los ojos. Se recomienda su uso permanente en exteriores.

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