Ojo seco

El ojo seco o xeroftalmia es una condición que ocurre por una reducción de las lágrimas disponibles.

Entre los síntomas y signos se cuentan sensación de sequedad o arenilla, sensibilidad a la luz, ojos rojos, cansancio al leer o usar computador, infecciones conjuntivales frecuentes.
Al examen se detecta esta condición al medir una producción de lágrimas reducida.

En casos más severos se encuentran alteraciones en la córnea en la forma de queratitis sicca que consiste en defectos del epitelio corneal en las zonas menos cubiertas por los párpados.

CAUSAS

Alteraciones hormonales (menopausia)

Factores ambientales (aire acondicionado, contaminación)

Efectos secundarios de medicamentos (antihistamínicos, descongestionantes)

Enfermedades asociadas con reumatismo (síndrome de Sjöegren, artritis)

Mayor demanda de lágrimas (usuarios de lentes de contacto)

Cirugía ocular reciente (Lasik, Cataratas)

TRATAMIENTO

El alivio se consigue usando gafas las que reducen la evaporación, evitando corrientes de aire frío o caliente, humedeciendo los ojos con agua limpia fría, usando lágrimas artificiales, leyendo y usando el computador con descansos más frecuentes. Los usuarios de lentes de contacto debieran retirarlos por períodos más prolongados.
Algunos suplementos nutricionales que aportan ácidos grasos Omega-3 pueden mejorar la composición de las lágrimas contribuyendo al alivio de los síntomas de ojo seco.

Cuando la respuesta a las medidas más simples antes mencionadas ha sido insuficiente, el médico puede agregar gotas de Ciclosporina-A que mejora la producción de lágrimas en casos seleccionados.

En los casos más severos, el médico puede recomendar taponar de manera transitoria o permanente los conductos que descargan las lágrimas hacia las fosas nasales para aprovecharlas mejor.

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