OJO CON LAS ENFERMEDADES DE LAS CÓRNEAS.

 por Dr. Nicolás Berthet.

La atención oportuna y evitar la automedicación son los mejores consejos ante una posible enfermedad corneal.

La córnea es el lente más potente del ojo, aporta más de 2/3 de la capacidad de enfocar, por lo que resulta indispensable para ver. Es un tejido trasparente, sin vasos sanguíneos y dotado del sistema nervioso más sensible del cuerpo.

Las enfermedades más comunes que ponen en riesgo su función son: Las úlceras herpéticas y bacterianas, las heridas traumáticas y/o cuerpos extraños las queratoconjuntivitis virales y por luz ultravioleta ( provocadas por exposición a la nieve y trabajos de soldadura); y finalmente , infecciones por uso de lentes de contacto.

Los síntomas de las enfermedades cornéales son dolor ocular, molestia a la luz, lagrimeo, contracción de los párpados y/o disminución de visión.

“Los síntomas suelen ser exagerados en relación al tamaño de la lesión y muy molestos. Ante ellos hay que consultar rápidamente a un oftalmólogo para un diagnóstico y tratamiento oportuno. Cualquier patología que se profundice más allá del 10% del espesor corneal, dejará una cicatriz que -dependiendo de la ubicación y profundidad- producirá una secuela irreversible de menor visión”, explica el Dr. Nicolás Berthet, cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

El doctor añade que ante opacidades cornéales significativas, “la solución es quirúrgica, principalmente a través de un injerto corneal. Desgraciadamente es bastante frecuente tanto la automedicación como las prescripciones de medicamentos inadecuados por parte del dependiente de la farmacia, lo que agrava el problema”.

En el caso de trasplante o injerto corneal ¿Cuáles son los principales desafíos para los médicos?

“ Dominar las diferentes técnicas quirúrgicas adecuadas para cada caso y conseguir el tejido corneal; establecer una buena relación médico paciente porque ante cualquier sospecha de rechazo debe haber un examen oftalmológico inmediato, para lograr un tratamiento oportuno y evitar el daño irreversible del injerto corneal”.

Existe la paradoja de que en Estados Unidos se obtienen anualmente más del doble de las córneas que se necesitan (el remanente se ofrece a otros países). En Chile hay largas listas de espera para trasplantes de córnea. “La disponibilidad de éstas podría mejorar si los hospitales, fonasa y las isapres bonificaran los costos de los tejidos obtenidos en los bancos de córneas como sucede con otros órganos como riñón o hígado”, comenta el Dr. Berthet y agrega que “hoy pocas personas se negarían a recibir una córnea si la necesitaran. Aquellas que están dispuestas a recibir una, deberían estarlo también a donar las suyas”.

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