EXAMEN VISUAL EN EDAD PRE ESCOLAR

Los seres humanos aprendemos a ver hasta los 9 años. Para hacerlo correctamente necesitamos tener ojos sanos. Es muy difícil para los padres notar si su hijo tiene algún trastorno visual. Muy rara vez el niño podría manifestar que tiene visión borrosa, pues generalmente siempre ha visto de la misma forma por lo tanto para él eso es lo normal.
Por eso resulta fundamental hacer un control oftalmológico preventivo a los 4 años de edad. Si se detecta una anomalía, se cuenta con tiempo valioso hasta los nueve años, para corregir la forma en que el niño aprende a ver. Si no se corrige el defecto visual a tiempo el niño queda con un defecto de por vida. “A los 4 años, edad en que los niños colaboran activamente en la realización del examen, evaluamos la agudeza visual para establecer cuanto ven con cada ojo por separado.

Después hay que confirmar que los ojos estén alineados tanto en visión de de cerca como de lejos, que se muevan en forma normal y que sean simétricos. También observamos los reflejos, la visión tridimensional, la de colores y el fondo de ojo. Si está todo bien uno podría decirles que vuelvan a consultar si ven que su hijo se acerca mucho a las cosas para mirar, si les duele la cabeza o si se aprecia alguna desviación ocular”, explica la Dra. Alejandra Roizen, oftalmopediatra de Clínica Pasteur.

Es muy importante realizar este examen para detectar si hay un ojo más deficiente que otro porque el cerebro desarrolla su potencial de visión solo si ve bien con ambos ojos. Pasados los 9 años, por más que trate de corregirse la visión, el cerebro no aprenderá a ver con ese ojo. Aunque se mantiene en estudio cuán importante es la genética en esta materia, los antecedentes familiares son el factor de riesgo más relevante conocido hasta ahora para desarrollar vicios de refracción.

lentes-pasteur

Cuando un niño presenta trastornos visuales, generalmente, se le receta uso de lentes o parches. Esto no corrige el defecto, pero ayuda a que el cerebro desarrolle su máximo potencial de visión en los primeros años de la vida.
El uso de parches en el ojo sano se recomienda a los niños que tienen una diferencia de visión y se usa para estimular el uso del ojo deficiente.