CIRUGÍA REFRACTIVA LASIK EN DEPORTISTAS:

Seguridad ante todo

Ver con nitidez es esencial para realizar la mayoría de los trabajos, oficios y también los deportes.

Una buena visión permite que la imagen se interprete correctamente en el cerebro, lo que facilita el desempeño de todas las funciones de la mejor manera posible.

Cuando se padecen vicios de refracción hay distintas formas de neutralizar el defecto. Ante la hipermetropía, astigmatismo o miopía se pueden usar anteojos, lentes de contacto o mejorar la agudeza visual mediante cirugía. Una de las técnicas quirúrgicas más usadas es la cirugía refractiva Lasik.

Con casi 30 años de desarrollo en el mundo, esta técnica se ha convertido en una alternativa muy segura, pues tiene probabilidades de complicaciones muy bajas, alrededor del 0,5%.

La edad de inicio para esta cirugía es variable en espera de que el defecto se estabilice, por tanto, generalmente no se realiza antes de los 21 años. La edad límite para operarse de Lasik también es variable. Si no hay patologías concomitantes como cataratas u otras degeneraciones retinales producidas por la edad, el candidato puede ser bastante longevo.

Esta cirugía parece mágica. El acto quirúrgico dura solo minutos y el postoperatorio es muy cómodo, con una recuperación visual prácticamente inmediata. Sin embargo, hay pacientes que podrían presentar expectativas irreales. Por tanto, es deber del médico explicar y del paciente comprender los potenciales riesgos que tiene toda cirugía. Además, hay que “aterrizar” las expectativas de pacientes que no quieren usar nunca más anteojos.

Es necesario explicar que existe la probabilidad de que –dependiendo del defecto a tratar– se requiera el uso de lentes ocasionales.

Además, pasados los 40 años comienza la presbicia, proceso natural de desgaste de la visión o “vista cansada”, por lo que seguramente en ese momento el paciente tendrá que usar lentes para leer. Quien en busca de mejorar su calidad de vida, opta por una cirugía Lasik, no basta que tenga las ganas y el dinero para realizarla, sino que debe calificar para poder someterse a esta cirugía; debe ser un buen candidato.
Para saberlo, inevitablemente debe someterse a exámenes para evaluar si hay factores de riesgo que impidan esta cirugía.

Seguridad ante todo

Así como también habrá que conversar acerca de la actividad que desarrolla el paciente. Por ejemplo, el Lasik no sería la mejor opción para un deportista de contacto, como un boxeador, aunque haya superado todos los exámenes y sea calificado como un buen candidato desde el punto de vista médico.

Esto debido a que en la cirugía Lasik se levanta un pequeño flap de córnea para luego tallarla con el láser. Probablemente, para ese paciente sería más recomendable la técnica sin realizar el flap corneal llamada PRK, por la posibilidad de que en un encuentro de box le golpeen el ojo dislocando el flap. Así como el ejemplo del boxeador, existen muchas otras actividades que obligan a considerar cuál será la opción más conveniente en cada caso.

Dr. Gonzalo Taborga
Dr. Gonzalo Taborga

Cirujano Oftalmólogo de Clínica Pasteur.

Esta técnica se ha convertido en una alternativa muy segura, pues tiene probabilidades de complicaciones muy bajas, alrededor del 0,5%.

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