Injerto  de Córnea

La córnea es una estructura tan importante en el ojo que permite enfocar las imágenes con nitidez. Por enfermedad, trauma o degeneración, hay personas que pierden la transparencia o la forma de la córnea y por tanto también su agudeza visual. En estos casos es necesario realizar un injerto de córnea, que se hace gracias a un donante.

La mayor dificultad de esta cirugía esta en su complejidad técnica para ser llevada a cabo y en la probabilidad de rechazo, ya que constituye un tejido distinto al del receptor lo cual potencialmente puede desencadenar una respuesta inmunológica que lleve al rechazo del tejido injertado.

En los últimos años se han establecido algunas técnicas en las cuales ya no se trasplanta la córnea en su totalidad, sino que se trasplantan las láminas o las estructuras de la córnea que están enfermas. Esto mejora eventualmente el pronóstico visual del paciente y también disminuye la posibilidad de tener un rechazo corneal futuro.

La recuperación visual es variable pero hay casos en que se logra restablecer en un 100%.

El llamado es a manifestar la voluntad de ser donantes y que esta se respete por los familiares en el momento en el cual se solicite este acto.Ya que la carencia de donantes hace que la gran mayoría de quienes podrían hacer una vida normal gracias a un injerto corneal, no puedan hacerlo.

¿Qué es la córnea?

La córnea es el lente que está delante del ojo. Junto con el cristalino, forma parte del sistema de enfoque. Permite que los rayos pasen hasta el interior del ojo para que se enfoquen en el cristalino y se forme la imagen en la retina. Por eso, y para una visión óptima, es indispensable que sea transparente.

¿Cuáles son las causas que derivan en un trasplante de Córneas?

Queratocono, queratopatía bullosa secundaria a operaciones de cataratas, leucoma (opacidad de la córnea) , cicatrices corneales originadas por trauma, herpes, distrofias corneales o enfermedades congénitas, degenerativas o infecciosas producidas por lentes de contacto, son las causas más comunes de un trasplante de córneas.

¿En qué consiste la Cirugía?

Se retira la córnea dañada y se remplaza por otra córnea sana de un donante. Son cirugías bastante comunes y con muy buenos resultados. La probabilidad de rechazo es menor que la de cualquier otro órgano trasplantado.

Durante la cirugía el cirujano remueve la córnea dañada y también corta un trozo de tejido de dimensiones similares desde la córnea del donante. Luego se coloca la córnea donante donde estaba la dañada y se sutura en este lugar. Todo el procedimiento se realiza bajo visión microscópica. La sutura que se usa es muy fina, es visible solamente con microscopio.

El trasplante de córneas es una cirugía que dura aproximadamente una hora. Luego de otras dos horas de reposo el paciente por lo general está en condiciones de regresar a su casa. Dependerá del tipo de actividad que realice, cuándo podrá reincorporarse a sus labores habituales, pero con las nuevas técnicas quirúrgicas, en unos tres o cuatro días ya se está desarrollando una vida prácticamente normal.

El paciente debe estar muy atento a comunicar sus sensaciones físicas y reacciones para captar a tiempo cualquier síntoma de rechazo.

Esta es una cirugía muy común y probadamente exitosa. En Estados Unidos se practican 40.000 cirugías al año. Aunque en Chile la cifra de procedimientos es infinitamente menor, al igual que en ese país, las tasas de fracaso del trasplante son muy bajas. En condiciones en que se debe cambiar toda la córnea incluyendo la capa celular o endotelio, si no hay vasos sanguíneos, puede llegar a más del 95% de éxito. Cuando hay vasos o ha habido rechazo previo, puede bajar a 75% de éxito.

¿Cómo es el período de rehabilitación?

La recuperación completa de la visión es muy lenta, puede tomar meses, pero la mayoría de los pacientes que han tenido un trasplante de córnea gozan de buena visión. Ésta tiende a ir mejorando con el paso de las semanas y los meses. El cirujano oftalmólogo, en las visitas posteriores a la operación, determinará un proyecto de retiro de suturas que eventualmente le darán mayor visión. Este período puede durar unos ocho meses. Durante los primeros tres meses se le solicitará que evite deportes que impliquen contacto físico y eventualmente se le solicitará que mantenga su ojo protegido durante el día con algunos lentes protectores.

¿De dónde se obtienen donantes?

Las córneas, al igual que las válvulas cardíacas, piel y huesos, son considerados como tejidos. El Ministerio de Salud, junto con el instituto de Salud Publica, está en el proceso de implementar una lista de espera única nacional tal como ocurre con la donación de órganos vitales como hígado, riñón, corazón o pulmones. Hasta ahora, en el caso de tejidos como la córnea cada centro especializado tiene su propio listado de espera.

Según fuentes de la Corporación del Trasplante, a nivel nacional se creó en 2003 un programa de donación de córneas que comenzó a operar en ese mismo año en el Hospital Salvador. Consiste en que hay un coordinador encargado de preguntar específicamente a los familiares de fallecidos que no son donantes, si es que aceptarían donar solamente las córneas de su familiar.

¿Por qué aún no se ha podido inventar algo que reemplace la córnea para prescindir del donante fallecido?

Por lo especializado de este tejido. Debe ser y conservarse toda la vida totalmente transparente, con una cobertura epitelial que permita su lubricación lagrimal para mantener una superficie totalmente lisa para su refracción como principal lente que enfoca las imágenes en el ojo.

La córnea es una capa transparente del tamaño de una uña o menor y muy delgada, que no se ve ni se nota, tanto en el vivo como en el fallecido, no deforma ni cambia en nada el aspecto facial. No por lo invisible o insignificante, deja de ser importante para una persona que no podrá ver de por vida por la falta de donación.

¿Qué nivel de mejoría visual se logra con el injerto?

La cirugía del injerto corneal es el más exitoso de todos los procedimientos de trasplante. El resultado postoperatorio depende sobre todo de la patología a tratar. En el queratocono los resultados son muy buenos, mientras que en los ojos con muchas lesiones (traumatismos o complicaciones de cirugías previas) las expectativas son más reservadas. Afortunadamente, la córnea es un tejido avascular y esto hace que haya menos posibilidad de rechazo.

Sin embargo, siempre existe la posibilidad latente de rechazar la córnea del donante. Esta probabilidad va decreciendo durante el primer año postoperatorio, hasta ser menor al 10% y menos aún en los años subsiguientes. Es fundamental que el paciente conozca los posibles signos y síntomas de rechazo del injerto: dolor, ojo rojo y disminución de la agudeza visual. Si apareciera cualquiera de estos síntomas el paciente debe comunicarlo a su oftalmólogo lo antes posible.

El astigmatismo suele ser una consecuencia en esta cirugía, pero esa visión borrosa, tras la ceguera total con la que llega gran parte de los pacientes a un trasplante, es un mal muy menor y reversible en gran medida.

CUIDADOS PRE OPERATORIOS

En Admisión, previo a su cirugía, usted deberá firmar un consentimiento informado donde declara haber conversado con su médico tratante y haberle hecho todas las preguntas necesarias para una mejor comprensión del procedimiento que se va a realizar.

CUIDADOS POST OPERATORIOS

El trasplante de córnea se realiza de forma ambulatoria, el paciente debe estar acompañado el día de la cirugía para que pueda regresar a casa.

Una vez realizada la operación, el paciente debe llevar un parche ocular por las noches, de igual forma, es conveniente el uso de anteojos o protectores oculares hasta que la herida sane.

Debe seguir las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar las gotas según las indicaciones del doctor.
  • Tenga cuidado de no ejercer presión sobre el ojo trasplantado.
  • Utilice analgésicos según indicación médica
  • No realizar ejercicio físico

Su médico decidirá cuándo podrán removerse los puntos de la sutura dependiendo del grado de cicatrización. Usualmente, éstos son removidos luego de varios meses después de la cirugía (entre los 8 a 12 meses aproximadamente).

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